sábado 31 de octubre de 2009

El blackberry NO ayuda en situaciones cara a cara

Imagina las siguientes escenas:
  • Una madre, mientras amamanta a su hijo recién nacido, revisa su correo electrónico. El pequeñito, como todos los bebés sanos, busca activamente la mirada de su madre y espera escuchar su voz, pero todo lo que ve es el logo de Motorola y todo lo que oye son los pitiditos del outlook.

  • Un cirujano, en plena operación, deja pendiente la incisión en un órgano vital para twittear algo así como: "esquivando páncreas, va para largo #vivanloscirujanostwitteros". El resto del equipo médico espera pacientemente a que termine y deje a un lado su smartphone. Tú eres el paciente, o alguno de los tuyos.

  • El capitán del Airbus 380 en que vas volando alterna las acciones correspondientes al protocolo de aproximación al aeropuerto de destino con el chateo en Facebook vía teléfono celular.

  • En la clase de tu hijo, frecuentemente suena la señal de "mensaje recibido" en el blackberry del profesor; cada vez que eso ocurre, el docente detiene la clase y dedica unos momentos a leerlo y a responder.

  • Estás en un restaurante de buen nivel, en buena compañía, dispuesto a disfrutar de una buena cena. Hace un rato que ordenaron. Finalmente, el mesero se aproxima con las viandas. Coloca en su lugar la sopa de tu acompañante y cuando se dispone a hacer lo propio con la tuya escucha la señal de mensaje de su Palm Centro, deja el plato en la charola, saca el aparato del bolsillo, lo enciende, lee, ríe, teclea, envía, lo apaga, lo guarda y retoma el procedimiento de servir un platillo que ahora está al menos un grado más frío (igual que la sopa de la otra persona, que educadamente esperó a que estuviera lista la tuya). El mesero esboza una sonrisa más fake que un perro verde, dice mecánicamente "buen provecho" y se retira.

  • En la misa del domingo, el sacerdote está dando la comunión. Ante él, una larga fila de fieles esperando su turno para participar en la eucaristía. De pronto, se escucha la versión para celular de La Incondicional de Luis Miguel. El cura detiene el proceso, entrega el copón al acólito, mete las manos entre su ropa litúrgica, saca su blackberry y lee un mensaje antes de continuar con el sacramento.

  • En un partido de primera división, cae un gol y el árbitro duda si se trató de un remate en fuera de lugar. Voltea inmediatamente hacia su juez de línea, para poder decidir, y lo encuentra guardando apresuradamente su blackberry. Éste no vio la jugada por estar chateando.

Podríamos imaginar muchas más viñetas como éstas, pero es suficiente. Suenan absurdas ¿no? Son situaciones inaceptables que implican abuso, riesgos, improductividad y falta de respeto. Quizá a algún lector le parecerán exageradas, pero los ejemplos pueden aplicarse a situaciones privadas, menos riesgosas o menos comprometedoras y el mensaje es el mismo: no eres tan importante, esta ocasión no amerita mi presencia plena ni mi atención total.

Algunos jóvenes con quienes he comentado sobre el tema me explican que ellos son multitasking, que pueden desempeñarse en tres o más pistas a la vez y que si al interlocutor no le gusta verlos conectados es problema de él. La verdad es que la atención dividida nunca será más que eso; el multitasking con 100% de efectividad en todas las tareas que se llevan a cabo simultaneamente es un mito. O sea que además de verse irrespetuosos y divagantes, ni siquiera están rindiendo al cien.


Estoy seguro de que a un porcentaje elevado de nuestros interlocutores no debe hacerles la menor gracia darse cuenta de que en las entrevistas o juntas con ellos estamos contestando mails, chateando o leyendo mensajes en nuestros teléfonos o laptops. Mejor apaguémoslos. Ni la empresa, ni el país ni el mundo se van a venir abajo si nos desconectamos media hora.

La foto es de Alma y fue tomada de Flickr.

___________________________________

Después de publicar esta entrada encontré una nota interesante sobre etiqueta en la era de las redes sociales, escrita por Bill Thompson, comentarista de BBC World Service: Social media challenges social rules (haz click en el nombre). Muy recomendable.

___________________________________

viernes 16 de octubre de 2009

Comunicación en cascada

Hoy, comiendo con un grupo de colegas, uno preguntó que era eso del "cascadeo" y nadie respondió. Se trata de un tema tratado antes en este blog, pero vale la pena volver sobre las ideas básicas porque es una poderosa herramienta de comunicación para el cambio.
.


El sonido y sus efectos en los seres humanos

Otra magnífica aportación de TED, esta vez sobre los efectos del sonido en las personas. Estupendo video de cinco minutos.


jueves 15 de octubre de 2009

Richard Edelman y el futuro inmediato de la comunicación corporativa

Richard Edelman, uno de los líderes del ámbito de las relaciones públicas a nivel mundial, habla en el McKinsey Quarterly de la construcción de lo que llama la "diplomacia del sector privado", una forma diferente de concebir las relaciones de las empresas con el mundo basada en la confianza y la reputación. Muy recomendable.




De groserías, palabrotas y otras chingaderas por el estilo

"Sigan mamando"
Diego Armando Maradona a sus críticos


Hace unos días, en una sesión de trabajo a la que acudí convocado por la AMCO, me enteré de dos casos de empresas -ambas laboratorios farmacéuticos- en cuya normatividad interna se incluyen prohibiciones expresas relacionadas con el uso de "groserías". Hasta donde entendí, en al menos uno de esos casos decir "palabrotas" podría llevar incluso al despido del empleado.

Aunque no tuvimos oportunidad de profundizar, el tema me llamó la atención por varias razones -a fin de cuentas es un asunto de comunicación en empresas-, entre ellas porque tengo la impresión de que al menos en México y en España vivimos momentos en los que las "malas palabras" (algunas no tan malas, por cierto) se han vuelto de uso corriente, sobre todo entre los jóvenes. Me pregunto cómo harán los colaboradores de esas compañías recién egresados de las universidades para evitar el vocabulario que con tanta soltura utilizaron constantemente durante los últimos años.

Las "palabras altisonantes", hasta no hace mucho de uso casi exclusivo de los hombres en situaciones muy claramente definidas, hoy se escuchan tanto o más entre las mujeres, en casi todas partes y escandalizan a muy pocos. No hace mucho, en una boda durante la misa, oí a la chica que estaba sentada justo delante de mí -una muchacha, de aspecto elegante- decirle a su acompañante "ya te dije que no me estés chingando con eso".

Entre los estudiantes de mi universidad, casi todos provenientes de las clases acomodadas de la ciudad, son de los más común expresiones como "no mames, wey", "qué poca" (reducción de "qué poca madre"), "está cañón" (variante de "está cabrón"), "qué pendejo", "!puta!", "¿qué pedo?", etcétera. Cabe decir, sin embargo, que durante las clases se suele mantener la corrección en el lenguaje, sobre todo si es el profesor quien pone el ejemplo.

Me parece que en el medio del trabajo, en general, también se han flexibilizado las normas de uso del lenguaje, aunque en situaciones de cierta formalidad sigue siendo riesgoso para la imagen personal hablar con "palabras fuertes". La regla: ante la duda, genuflexión. En los medios la tendencia es la misma, a pesar de las restricciones que marca la ley, y yo diría que hasta en la familia se está dando un fenómeno similar.

Ayer, Consulta Mitofsky dio a aconocer los resultados de un estudio que hizo entre 1,000 mexicanos para conocer más sobre nuestros hábitos cotidianos respecto al uso y abuso de groserías. El tema es sabroso y el reporte se convirtió en noticia para una buena cantidad de medios de información. A continuación, los puntos más importantes.

  • Cuando se pidió a los encuestados que se calificaran en una escala de 0 a 10 puntos (como en la escuela), donde 0 significa que no dice malas palabras y 10 que a toda hora las utiliza, se asignaron una calificación promedio de 4.6, "es decir no nos vemos como personas altamente malhabladas" (sic). Sólo una quinta parte de la población se reconoce como muy grosera. (¡Qué huevos!, ¿no?).
  • Al cuestionar a los ciudadanos sobre la cantidad de “palabrotas” que utilizan en un día promedio, el primer dato relevante es que 15% declara no necesitar ni una sola para comunicarse con los demás. (Pinches hipócritas). Por otra parte, a nivel del total de la población, en promedio los mexicanos proferimos 20 groserías en nuestras conversaciones cotidianas; 17% se ubica por encima de este promedio.
  • Por segmentos de la población son los hombres y los jóvenes quienes más las utilizan; un dato peculiar sin duda es que los ciudadanos pertenecientes a los estratos altos de la
    población manifiestan decir una mayor cantidad de malas palabras en comparación con los estratos bajos, lo que contradice los estereotipos tradicionales. Por las diferentes regiones del país, los habitantes del norte y del centro confirman su mayor propensión a hablar con malas palabras.
  • Quienes se califican a sí mismos como poco mal hablados declaran pronunciar un promedio de nueve “groserías” al día (ay, no mamen, qué culeros), los que se ubican a la mitad incrementan el uso de estos términos a 31 y los que se califican a sí mismos como muy “mal hablados” declaran pronunciar un promedio de 42 “groserías” diariamente. Nadie manifestó usar "un chingo" de ellas.
  • El espacio preferido para pronunciar malas palabras es en la convivencia con los amigos para 63% de los ciudadanos del país, seguida por los compañeros de trabajo (36%) y la pareja (34%). Por otra parte son las figuras de autoridad como son los jefes o los padres son los que más inhiben el uso de estas expresiones. Aunque muchos jefes las usan justamente para joder a sus subordinados, situación que no se investigó.
  • Los jóvenes menores de 30 años ven con mayor naturalidad el uso de “malas palabras” y hoy no sólo reportan utilizarlas frente a amigos sino que un porcentaje importante las dice frente a padres o jefes (¡si serán cabrones!).
  • Si se extrapolan los resultados buscando la incidencia nacional, tendríamos en el país más de 1,350 millones de malas palabras cada día o 500,000 millones al año.

Quienes me conocen saben que soy bastante "mal hablado". No me asusta el vocabulario "fuerte", pero no me gusta lo soez, y mucho menos me gusta la falta de respeto. No me gustan, de ninguna manera, los "juramentos" o blasfemias que tanto se escuchan entre los españoles.

Hay que saber cuándo, cómo y con quién. Ante la duda, la prudencia es lo aconsejable y en términos generales siempre será mejor hablar con corrección y sencillez que pasar como pendejo ¿no? ¡A huevo!

En otra ocasión hablaremos del albur, un tema que puede ser muy espinoso, y de las formas de ofensa e insulto "no groseras", como los comentarios racistas o sexistas, los giros excluyentes y lo políticamente incorrecto.


______________________

El editor de blogger es una madre. No logré darle formato.

domingo 11 de octubre de 2009

Liderazgo y encuestas

El Roto, hoy en El País.


Para el museo de las prendas inefables


Una pequeña licencia, al cabo que hoy es domingo (y en esta ciudad las cosas están que arden).

viernes 9 de octubre de 2009

Cultura organizacional en siglo antepasado

En 1958, el gerente del periódico Boston Herald estaba revisando unos expedientes viejos y se encontró el antiguo reglamento para los empleados expedido en 1872:

  1. Todos los días los empleados de la oficina limpiarán las chimeneas, pondrán aceite a las lámparas y recortarán los pabilos. Lavarán los vidrios de las ventanas una vez a la semana.
  2. Cada uno de los empleados traerá un balde con agua y una cubeta de carbón para la jornada laboral.
  3. Preparen sus plumillas con todo cuidado. Pueden sacarle punta a su gusto personal.
  4. Los empleados del sexo masculino tendrán libre una tarde a la semana para cortejar a su novia, y dos tardes a la semana si asisten a la iglesia con regularidad.
  5. Después de 13 horas de trabajo en la oficina deben ocupar las otras horas en la lectura de la Biblia y otros buenos libros.
  6. Los empleados deben ahorrar una buena parte de su salario para que cuando sean viejos no se conviertan en una carga para la sociedad.
  7. Se pondrá en tela de juicio la eficiencia, intención, integridad y honradez de cualquier empleado que fume habanos, beba cualquier tipo de licor, frecuente salones de billar o bares y haga que lo rasuren en una peluquería.
  8. Al empleado que haya laborado con fidelidad y eficiencia durante cinco años se le concederá un aumento de cinco centavos por día, siempre y cuando las ganancias en los negociuos de la compañía así lo pemitan.

Fuente: Peter Hay (1192). El libro de las anécdotas de negocios. México, Editorial Diana.


El estilo de los grandes

Durante su visita a Londres, al llegar a 10 Downing Street el presidente Obama se saltó el protocolo para saludar de mano al policía negro apostado en la entrada del edificio. Un momento que este último jamás olvidará y que habla del calibre personal del flamante Premio Nobel de la Paz.


La foto me llegó vía mi querida amiga Alma Zepeda.

lunes 5 de octubre de 2009

Mis alumnos en examen

Así se ven mis alumnos de la Ibero cuando están haciendo su examen parcial. Espero que ninguno haya aprovechado para copiar mientras yo tomaba fotos (es broma, sé que no).
Son un grupo de gente muy talentosa, en varios casos más de lo que ellos creen. Disfruto mucho trabajando con estos chavos.




No sé si se aprecie, pero es un examen a libro abierto, con apuntes y hasta laptops. No me interesa poner a prueba sus memorias, sino su capacidad para analizar, juzgar, aplicar.
La única restricción es no comunicarse entre ellos. Si todo marcha bien, quizá para el segundo examen parcial podremos intentar la resolución en equipos. Así es la vida real ¿no?


No pedí autorización de los sujetos para publicar sus fotos, por lo que si alguno prefiere no ser visto debe avisarme para cubrir su rostro.

Comunicación ascendente por equivocación - HUMOR ESPAÑOL

Aviso: contiene términos del castellano que puede resultar ofensivos para ciertas sensibilidades.


Un tipo que trabaja en una empresa, toma el teléfono y llama a la recepción para hablar con el mensajero. Cuando le contestan, dice:

- OYE, JOSÉ, MUEVE ESE CULO Y SÚBEME UN CAFE Y DOS EMPANADAS. PERO RAPIDITO, RAPIDITO, CABRÓN... ¡MUÉVETE, QUE SE TE ACABÓ EL TIEMPO!

Al otro lado de la línea se oye una voz fuerte, autoritaria, que dice:

-¡IDIOTA, TE HAS EQUIVOCADO DE EXTENSIÓN! ¿SABES CON QUIÉN ESTÁS HABLANDO? ESTÁS HABLANDO CON EL PRESIDENTE DE LA EMPRESA, IMBÉCIL.

El tipo, alterado, le responde:

- ¿Y QUÉ?, EXPLOTADOR DE MIERDA, GRANDÍSIMO HIJO'E PUTA. ¿ACASO SABES TÚ CON QUIÉN ESTÁS HABLANDO?

- NO - responde, sorprendido, el presidente.


- COÑO, MENOS MAL...- contesta suavemente el empleado. Y cuelga.

The HOW of a Positive Mental Attitude - by Philip Humbert

The HOW of a Positive Mental Attitude - by Philip Humbert

Shared via AddThis

domingo 4 de octubre de 2009

Apuntes, citas, hechos y ocurrencias 25

  • Va para largo la crisis. El Banco de México (Banxico) informó el jueves pasado que será hasta 2011 cuando México se recupere de la abrupta caída que padece su economía, después de que se ha instalado en la recesión más severa desde hace 15 años.

  • Recortes de personal con el método del dos por uno en Francia. El gobierno francés ha anunciado que reducirá su plantilla de personal en 34,000 puestos el año próximo. Para alcanzar esta meta, aplicará el sistema "2x1": de cada dos jubilaciones sólo se cubrirá una plaza. Lo que no sé si haya explicado ya con claridad es quién va a hacer el trabajo correspondiente a las plazas no cubiertas. Ya sabemos que últimamente la lógica es simplemente repartir la chamba entre los que se quedan. ¿Quién va a cargar con las tareas? Cabe mencionar que Francia terminará 2009 con una pérdida de de 580,000 puestos de trabajo.

  • Estás en depresión ...cuando lo familiar se vuelve extraño, lo cálido frío, lo deseable indiferente, lo brillante oscuro, lo próximo lejano; cuando los afectos son lastres, las responsabilidades penas, la alegría un sinsentido y el futuro una caverna... Cuando estás en depresión estás en peligro.

  • ¡Se acaba el agua! Encontré en el Deia unos datos interesantes acerca de los volúmenes de agua que se requieren para la producción de algunos productos de consumo habitual: 10 litros para producir una hoja de papel, 35 litros para producir el té de una taza, 140 para producir el café de una taza,150 litros para producir una manzana, 200 litros para producir un litro de leche, 2,000 litros para producir una camiseta de algodón y 15.000 litros para producir un kilo de carne de vacuno.

  • ¿Misoginia? ¡No fastidies! Anteyer, publique en Facebook un apunte sobre un tipo de mujeres con el que me encuentro cada vez con más frecuencia. Decía: "No sabe hablar, no sabe escribir, no sabe comportarse con un mínimo de elegancia, no es simpática, no es brillante, no es guapa, mucho menos culta, confunde servicio con servilismo y calidad con rapidez de respuesta, relaciones con manipulación y trabajo en equipo con abuso, es oportunista, optimista fake, zalamera, deshonesta y consumista". Agregué que está en su cuarta década de vida, que confunde valor con precio y que sus relaciones de pareja fluyen con dificultades. Al final pregunté "¿Resultará un personaje verosimil?". Unas horas después, una colega hizo un comentario que terminaba con la palabra misioginia. Me dio qué pensar, porque últimamente casi cualquier cuestionamiento o crítica que un hombre haga a una persona o grupo del sexo femenino inmediatamente se descalifica como misógino. La lógica parece ser qué sólo un misógino encontraría limitaciones o defectos en una mujer... Es un truquito bastante barato ¿no?

  • Derrapones. 1.- Dijo un compañero de trabajo el otro día a un cliente: "...a la sazón de tanta experiencia hemos llegado a desarrollar una tecnología propia..." 2.- Expresó, enfáticamente, una colega: "con todo este aborigen de actividades que desarrollamos..."

Comunicación Corporativa Reality Show 5

Pequeño comercio. Esta me la traje de Antigua, en Guatemala.

Suspensión de la ortografía, por crisis.

Río 2016. Promoción turística low cost (tengo la seguridad de que pronto veremos argumentos mucho más convincentes).


Mercadotecnia directa.

lunes 28 de septiembre de 2009

Vislumbres del apocalipsis

El Roto en El País, hoy.

sábado 26 de septiembre de 2009

INFLUENZA y Comunicación Organizacional 2 - Posible psicosis por la vacunación

  • Posible ola de pánico a nivel mundial por supuestos efectos secundarios de las vacunas
  • Un área de oportunidad para los responsables de la comunicación en las organizaciones
  • La clave: información oportuna y confiable
En la sección El mundo al vuelo, de El Semanario (24 a 30 de sept., pág. 11) encontré una nota que me pareció de importancia para el desarrollo de estrategias de comunicación corporativa relacionadas con la epidemia del nuevo virus de influenza. La reproduzco íntegramente:


OMS: Psicosis en ciernes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene los focos rojos prendidos, por la inminente puesta en marcha de un fenómeno que contagiará a todo el mundo: los efectos secundarios que producirán las vacunas contra la influenza A/H1N1. Ésta es la historia que empieza a tomar color: octubre está marcado como el momento en el que estarán disponibles las vacunas contra el nuevo virus y, a partir de entonces, dicen las autoridades, se desatará una oleada de pánico que podría, colateralmente, magnificar el impacto real de la influenza humana. Los expertos creen que la gente atribuirá a la vacuna desde ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, hasta abortos espontáneos. Dicho esto, sobre aviso no hay engaño: próximamente se registrará una avalancha de informes de eventos colaterales, esto es, reportes de muertes, enfermedades u otros problemas de salud que se producen dos semanas después de recibir un tratamiento.

Lo anterior significa la posibilidad de reacciones histéricas, rumores y pánico ante los efectos secundarios que se atribuyan a las vacunas. En la mente de las personas -y los mexicanos nos pintamos solos para eso- cualquier situación de salud, real o imaginaria, que se presente en los días -quizá semanas- posteriores a la aplicacíon de la vacuna será susceptible de asociarse a la misma.

Esto de entrada puede llevar a muchos a rechazar la vacuna, con los consiguientes riesgos, costos en atención de los que se contagien y hasta pérdida de vidas. Pero además, puede llevar a mucha gente a convertir cualquier dolencia en un asunto mayor con implicaciones en términos de ausentismo, baja productividad, afectaciones al clima laboral de las organizaciones y costos de atención médica. También puede acarrear diagnósticos equivocados, automedicación, diversas complicaciones, engaños y abusos, por no hablar de la grilla y de las presiones que politicos oportunistas ejerzan sobre las autoridades de Salud.

Si, encima, las vacunas son chinas -con la pésima imagen de calidad de los productos de ese país- podemos sumar una carga de desconfianza adicional para el proceso.

Veo en estas circunstancias una ventana de oportunidad, a la vez que una responsabilidad, para empresas y organizaciones. Por eso, recomiendo lo siguiente:

  • Mantener oportuna y adecuadamente informado al personal en relación con la epidemia de influenza H1N1, para dinamizar el canal de comunicación y crear un capital de credibilidad en relación con temas de salud.

  • Ofrecer atención personalizada, si es posible por medio de especialistas, para quienes sospechen que han contraido la enfermedad o quienes por alguna razón tengan inquietudes o temores especiales.

  • Elaborar un plan de contingencia y tener listos todos los elementos necesarios para hacer frente al potencial pánico post-vacunación (información, mensajes, alternativas gráficas, identificación de audiencias, voceros, etc.).

  • Informar, desde AHORA MISMO, al personal acerca de la posibilidad de que se generen rumores y temores en relación con la vacuna, y poner a su disposición alternativas de apoyo en caso de duda (una hot line, un blog o un consultorio).

  • Si se va a realizar una campaña interna de vacunación, valorar la posibilidad de hacerla voluntaria, informar con toda claridad a la gente acerca de los efectos secundarios y NO COBRAR LA VACUNA (para no sumar susceptibilidades a los probables rumores).
Yo exhortaría a las organizaciones, empresas y entidades del gobierno, así como a las cámaras, asociaciones y sindicatos, a tomar cartas en el tema de la influenza A H1N1, y en particular a lo relacionado con la vacunación, desde ya mismo.

Los números del fracaso: alcoholismo

En México:
  • 12% de la población padece alcoholismo en algún grado.
  • Del porcentaje anterior, 5.5% presenta cuadros que requieren de atención médica especializada sin la cual el pronóstico es muerte.
  • Uno de cada siete mexicanos adultos presenta hoy problemas con la ingesta de bebidas alcohólicas.
  • De una encuesta realizada en 18 países, México ocupa el lugar 11 en alcoholismo a nivel mundial.
  • El 26.6% de los mexicanos son bebedores de alto riesgo, ya que toman entre cinco y 24 copas en cada ocasión.
  • El 0.8% de la población "chupa" todos los días.
  • El alcoholismo es la primera causa de muerte entre personas de 15 a 40 años de edad.
  • El consumo inmoderado de alcohol provoca 20% de los accidentes de trabajo, que uno de cada 10 empleados soliciten incapacidad por ingesta de bebidas alcohólicas y que se presenten mil casos semanales de deshidratación provocada por el consumo etílico.

Imagen tomada del espacio de Tojosan en Flickr

Para el secretario de Salud de México, José Ángel Córdova Villalobos, el consumo excesivo de bebidas alcohólicas es un problema mucho más grave que la influenza A H1N1.

La información presentada hasta aquí ha sido tomada de El Universal.


No obstante el peso de la evidencia, es muy raro ver en las empresas esfuerzos de comunicación, y mucho menos actividades de responsabilidad social, relacionados con la necesidad de prevenir el gravísimo problema del alcoholismo. Da la impresión de que se trata de un asunto que da miedo abordar.

Qué paradójico puede llegar a ser decir "!salud!"

viernes 25 de septiembre de 2009

Entrega de estatutos de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación

Ayer, en las instalaciones de la dirección de Vinculación con Exalumnos de la Universidad Iberoamericana se llevó a cabo una sencilla ceremonia de presentación de los estatutos de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación (ASEPEC) de la Universidad Iberoamericana a la Mtra. Gabriela Warkentin, directora del Departamento de Comunicación de esa institución.



En el acto, que estuvo encabezado por Guadalupe Saavedra, presidente de la ASEPEC, junto con Patricia Gutiérrez Franklin responsable de Vinculación con Exalumnos y el autor de esta nota, encargado de Vinculación Internacional, estuvieron presentes entre otras personalidades el Mtro. Alejandro Mendoza Álvarez, director de la División de Humanidades y Comunicación, la Mtra. Valentina Torres Septién, directora de Posgrados, el Dr. Manuel Alejandro Guerrero, Coordinador del Posgrado en Comunicación, Lic. Carlos Alvarado Santoyo, director de Vinculación con Exalumnos, el Lic. Carlos Deveaux Homs, director de Comunicación Institucional, el Lic. Gonzalo Olivares, Presidente de ASEUIA y el Lic. Juan Humberto Vital, Presidente de SIGNUM.





El espacio de Facebook de la ASEPEC puede encontrarse en http://www.new.facebook.com/group.php?gid=49890841034&ref=ts

El blog de la Asociación está en http://www.asepec-uia.blogspot.com/



*******************************************


Exalumnos extranjeros: Estoy integrando la base de datos de quienes no viven en México. Si eres exalumno del posgrado, extranjero y/o radicado en otro país, por favor mándame un mail para enviarte el formato con el que estamos concentrando los datos. La dirección es srsanchezg@prodigy.net.mx. Saludos Salvador.

jueves 24 de septiembre de 2009

INFLUENZA y Comunicación Organizacional 1

Ayer, en nuestra reunión mensual del Comité de Comunicación de la AMEDIRH, alrededor de 20 profesionales de la administración de recursos humanos llegamos a la conclusión de que la influenza es el tema más relevante a comunicar actualmente en las empresas.
Es un planteamiento debatible, sin duda. Hoy día hay varios asuntos muy fuertes en las mesas de los comunicadores corporativos, todos dignos de atención, como la crisis, los recortes de personal, las caídas en la demanda de productos y servicios, los paros técnicos, las reducciones de sueldos, etc., etc. Sin embargo, la fuerza del tema de la influenza radica en que nos afecta a todos y por eso es -¡debería ser!- igual de relevante para todas las empresas, dado que se trata de una amenaza que no hace distinciones entre personas. Además, supone riesgos en materia nada menos que de salud y por ello lleva consigo la sombra temible de la muerte.

La relacionada con la influenza A H1N1 a primera vista parece una temática "noble" para hacer comunicación: sencilla, fácil de convertir en mensajes clave, que se puede conectar con los valores de la organización y hasta con los esfuerzos de las empresas en materia de responsabilidad social, que no requiere mayor investigación, avalada por fuentes oficiales a nivel internacional, de interés general... ¿qué más quieres? Pero una vez que se le hinca el diente resulta todo menos "un flancito" para quienes quieren salirse de lo establecido y hacer algo distinto, a la medida de su empresa o institución.

Hacer comunicación organizacional sobre la epidemia de influenza plantea de entrada una disyuntiva:
  • -- repetir los mensajes de dominio público que hemos escuchado hasta la saciedad, que tienen como origen los generados por la Secretaría de Salud y han sido difundidos por los medios, o
  • -- trabajar en algo nuevo, distinto, relacionado con las características y circunstancias concretas de la empresa y sus integrantes.

La primera opción, que con toda seguridad será por la que se incline la gran mayoría de las empresas que decidan hacer algo, es relativamente barata y permite reaccionar con rapidez, pero comunicativamente es de bajo impacto, aunque a fin de cuentas permitirá reportar "acciones" (quién sabe si resultados).

Una variante de este camino se encuentra en la reproducción, previo cambio de formato o no, de información elaborada y distribuida por consultoras, agencias y organizaciones de distinta índole.

La segunda opción necesariamente implica costos -tiempo, trabajo y dinero- pero es de mayor impacto, entre otras cosas porque es diferenciable y porque manda una señal de auténtica preocupación e involucramiento por parte de la empresa.


Naturalmente, esta opción retoma los elementos fundamentales de la comunicación oficial, que constituyen una plataforma indispensable, y aprovecha lo que vale la pena de otras fuentes, pero construye sobre ello.

Este camino, a su vez, ofrece diversas posibilidades que pueden combinarse de modo que se atiendan de la manera más efectiva posible las necesidades de la organización y de sus integrantes. Una se centra en la contextualización de la epidemia, es decir, en su ubicación en el ámbito concreto de vida de los integrantes de la organización para desde esa perspectiva presentar los riesgos, las mejores medidas de prevención, las consecuencias del descuido, los recursos específicos a los que se puede echar mano en caso de enfermedad, etc.

Otra posibilidad de comunicación tiene que ver con la oferta de apoyo que la empresa u otras organizaciones pongan al alcance del personal para prevenir el contagio y enfrentarlo adecuadamente en caso de que se de. Aquí, el objetivo principal consiste en asegurarse de que los colaboradores sepan a dónde y/o con quién acudir en caso de cotraer la enfermedad.

Una tercera línea se enfoca al ámbito de la motivación. En este caso, no se apela tanto a la razón como a las emociones y lo que se busca es estimular a las personas para que se mantengan informadas sobre la epidemia, cuiden adecuadamente de sí mismas y sirvan como factor de concientización entre sus familiares y amigos.

En cualquier caso, yo recomendaría presentar las medidas de prevención del contagio de influenza A H1N1 en el marco más amplio del cuidado de la salud y la prevención de enfermedades en general. Esto ayudará a implantar las medidas de higiene como hábitos en la vida de las personas y a reducir la importancia relativa de la influenza en el contexto amplio de la salud, lo cual es muy útil para evitar reacciones de pánico, contrarrestar rumores y hasta frenar abusos de vivales que trafican con el miedo.

Finalmente, creo que lo relacionado con la influenza debe comunicarse de manera estrictamente realista, objetiva, basada en hechos, soportada en la ciencia y actualizada. Y recordando siempre -siempre- que nos dirigimos a adultos que son los primeros responsables de su cuidado personal.

La fotografía del estornudo es de verde75 y fue tomada de Flickr.

martes 22 de septiembre de 2009

El humor y la risa en el trabajo

En una nota escueta, incompleta, de ayer en El Universal se menciona un estudio realizado (no se dice por quién) entre mil 860 empleados de Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y Japón sobre el humor en el trabajo. De acuerdo con esta información, 98 % de los sujetos encuestados reconoció que echa mano del humor en la oficina y 99% afirmó que aprecia el buen humor.

En cuanto a lo que más hace reír en la chamba, en los países que abarcó la investigación a los empleados les gustan los juegos de palabras; en Italia es donde se dan más ocurrencias sobre sexo y religión, y se usan más groserías y gestos físicos. Al contrario, en Alemania, Reino Unido y sobre todo en Estados Unidos, el sexo y la religión parecen considerados como temas tabú por los empleados, que ironizan mucho sobre ellos mismos y bromean sobre las diferencias de jerarquía en el trabajo.

Las oficinas más tristes parecen ser las de Japón, donde el personal evita situaciones que suscitan hilaridad y sólo se divierte con los juegos de palabras.

No conozco información equivalente respecto a México pero estoy seguro de que, de entrada, aceptaríamos que el humor está siempre presente en el trabajo, del mismo modo que lo está en los demás ámbitos de la vida de las personas. Todo el tiempo jugamos con las palabras y el doble sentido, con énfasis en el tema del sexo (el albur), ironizamos y hacemos burla de las características de otros (entre otras formas poniendo apodos), además de recurrir con frecuencia a las anécdotas graciosas y a las historias cortas que denominamos "chistes".

También "echamos relajo", esa forma de negación del valor que tan bien ha descrito Jorge Portilla (ver abajo), y al hacerlo frecuentemente reímos.

El humor en nuestro país suele centrarse en situaciones y en el prójimo, pero pocas veces en uno mismo. De hecho, la costumbre de reir a costa de los demás lleva a confundir, frecuentemente, humor con burla. Aunado a esto, tengo la impresión de que a la mayor parte de la gente le cuesta mucho reír de sí misma, por razones que ignoro.

Es sabido que la risa tiene propiedades terapéuticas y que a nivel social el humor funciona como válvula de escape. Asimismo, es un lugar común la idea de que el mexicano se ríe sobre todo de sus desgracias, al grado que puede reirse de la misma muerte. Por eso, los contenidos del humor son claves para identificar los focos de tensión en la organización. Si escuchamos atentamente de qué se rié la gente hoy día en el trabajo en poco tiempo decubriremos lo que le preocupa y tendremos indicios importantes acerca de cómo está enfrentando esas preocupaciones.

Hace unas semanas, me contaron en una empresa que ha vivido sucesivos recortes de personal y ajustes en la estructura, que últimamente cuando alguien debe ausentarse de su oficina le dice a la asistente: "te encargo el teléfono; si llama mi jefe pídele que te deje su nombre y extensión".

Se ha demostrado, por otra parte, que la utilización del humor en las relaciones interpersonales fortelece el liderazgo, antes que debilitarlo. Los dirigentes capaces de obtener lo mejor de sus colaboradores por lo general muestran un buen sentido del humor. Además de divertir, estos líderes crean y admiten un ambiente de trabajo propicio para el humor que entre otros resultados ayuda en la reducción del estrés.

No todas las manifestaciones del humor son de igual calidad. Hay un humor más bien neutro, es decir, menos asociado a los miedos de las personas y totalmente separado de la burla, que es el que habría que buscar, cultivar y promover. Un humor más inteligente y sensible, mejor intencionado, que refleja el gozo de estar vivos y la alegría de la convivencia, a pesar de los problemas y preocupaciones. Este es el humor verdaderamente "sanador", que fortalece el espíritu de equipo y con ello incide favorablemente en el engagement, que impulsa la creatividad y se refleja en los rostros.

En la medida en que las cosas se ponen feas, el humor cobra relevancia como salvavidas de la dignidad del ser humano y como medicina de muy bajo precio contra el abatimiento y la depresión.

Y tú, ¿ríes en la oficina o en la planta? ¡Ríe por tu vida!




______________________________________________________________________

"El relajo puede definirse, en resumen, como la suspensión de la seriedad frente a un valor propuesto a un grupo de personas. Esta suspensión es realizada por un sujeto que trata de comprometer a otros con ella, mediante actos reiterados con los que expresa su propio rechazo a la conducta requerida por el valor. Con ello, la conducta regulada por el valor correspondiente es sustituida por una atmósfera de desordan en la que la realización del valor es imposible. Por extensión, se llama también relajo a la situación real provocada por la intencionalidad descrita..."

Jorge Portilla. Fenomenología del relajo.