¿Tiene caducidad? Si. Como está al servicio de las necesidades coyunturales de la organización, cambia cuando cambian las variables de coyuntura que le dieron origen. Lo que en un momento determinado está orientado al “crecimiento en la participación de mercado”, en otro tiempo puede enfocarse a “la innovación” y más tarde en el “control de gastos”. También puede caducar por desgaste. Dado que su comunicación exige un alto nivel de redundancia, si se mantiene demasiado tiempo puede perder poder como estímulo e incluso llegar a cansar. La creatividad y la variedad de “las presentaciones” del mensaje puede ayudar a alargar la funcionalidad del mismo. Por eso, conviene revisarlo al menos semestralmente. ¿Quién decide cuál es el mensaje institucional? El Presidente o Director General de la organización, porque es quien conoce más a fondo las necesidades estratégicas de la organización. No suele ser recomendable someter esta decisión a consenso de consejos o comités, porque no siem...
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.