El problema Infinidad de directivos, ejecutivos, gerentes y supervisores que, en términos generales, han destacado en sus carreras y alcanzado el éxito en el cumplimiento de sus responsabilidades, comparten una preocupación: con frecuencia les resulta muy difícil comunicarse con los demás, empezando por sus colaboradores. Muchos de estos líderes han tomado cursos de comunicación o leído libros sobre el tema, haciendo esfuerzos para aplicar en sus vidas de trabajo los conceptos aprendidos y las recomendaciones de consultores y autores. En su inmensa mayoría, dedican porciones muy sustanciales de su tiempo a reunir y procesar información, personalmente redactan correos electrónicos, cartas y circulares para asegurarse de que los mensajes sean recibidos por sus destinatarios y resulten comprensibles. Se esfuerzan por ser buenos comunicadores y, sin embargo, los resultados son pobres: algo, en algún momento del proceso, falla. El paradigma ¿Qué puede ser ese "algo...
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.