Las personas tendemos a sobrevalorar la cantidad de tiempo que dedicamos a trabajar, en ocasiones con unas diferencias increíbles. Yo me desempeño en un ambiente en el que todo el mundo presume de que “no le da la vida” para cumplir con sus interminables listas de pendientes y sus abrumadoras responsabilidades. Aparentemente, hay que tomar esas afirmaciones como exageraciones, como alardes. Si quieres ver la nota completa haz clic en la imagen. …
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.