- Oí decir a David Resnikoff, psiquiatra, que "la depresión es la parálisis de la voluntad". Nada más cierto...
- En otro orden de cosas, mi amigo Joaquín Peón -bien conocido en este blog- me pasa al costo la recomendación de evitar comer en restaurantes cuyo nombre termine con ´s.
- Un ejecutivo, participante en un curso de comunicación que conduje hace unos días, comentó que "En nuestra área estamos muy expensos a vivir claroscuros…”.
- Una colega, mujer disciplinada por lo que se ve, expresó con convicción que “yo me acato a lo que me digan”.
Estos días he hablado mucho, con clientes y colegas, del proceso conocido como "cascadeo". Es un tema sabroso, como todos lo que se refieren a lo esencialmente interpersonal, que suele hacer brotar en la imaginación de los comunicadores, y de muchos ejecutivos de otras áreas, una gama de retos y oportunidades. A mi, la metodología me encanta. Cuando se usa para lo que sirve y se aplica bien, es un recurso a la vez poderoso y barato, que tiene el atractivo único de ser incluyente por necesidad. En este contexto, y cumpliendo con lo prometido a un cliente, me pareció pertinente rescatar de otro blog unas ideas que publiqué hace casi dos años, mismas que presento con algunos pequeños retoques. Qué es Entiendo por "comunicación en cascada" o "cascadeo" los procesos de difusión de información –y casi siempre también de obtención de retroalimentación– que se llevan a cabo en forma descendente a través de distintos niveles de la estructura organizacional, en los ...
mientras tu amiga/colega no deje su voluntad en silla de ruedas (más aún) y acepte comer en algún sitio que termina en ´s...
ResponderBorraraunque bien mirado para el día mas cursi del año , o sea HOY, yo podría dejar mi voluntad parapléjica por un ratito....
Harry´s, Chilie´s, Oh no... ¡Sanborn´S!