
Comparto la pena de mi querido amigo Alejandro Kourchenko, por el fallecimiento de su esposa, Graciela Lagos. Para él, así como para Alejandro hijo y toda la familia Kourchenko, mi solidaridad y el cariño de siempre.
Blog dedicado a informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.
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