Dos grandes ejemplos de lo que puede ser un discurso persuasivo. Se trata de sus participaciones en la convención 2012 del Partido Demócrata. Dos estilos, dos argumentaciones diferentes, pero una misma finalidad. ¡Excelentes! Valen la pena cada minuto que se dedique a verlos y escucharlos. De paso, me postulo candidato para la presidencia del club de fans de la Sra. Obama. ¡Qué mujer! …
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.