A cuento del polémico discurso de Fernando Vallejo en la inauguración de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, tras recibir el Premio FIL de este año, y aceptando una invitación de Gabriela Warkentin a debatir sobre el tema en facebook, publiqué en ese medio las siguientes reflexiones : El mexicano -genéricamente hablando- no soporta la crítica. Si acaso y de vez en cuando la "de casa", la de la su propia familia, y con circunloquios porque el habla directa le ofende, le duele. Cuando alguien de fuera lo cuestiona, lo critica, o simplemente le señala alguna falta, en vez de aceptar que lo que en verdad le jode es el señalamiento de sus carencias o defectos, se escuda en el hecho de que sea el "extraño", el de fuera de casa, el que se tome la libertad de confrontarlo. Alguien tiene que decir las cosas, y mejor si las dice con claridad y sin darle vueltas. Lo que no se puede nombrar nunca se podrá cambiar. Por eso, aprecio el hecho de que Fe...
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.