En lo personal, no permitiré que el espíritu de los Juegos Olímpicos, ni la "pasión deportiva", ni el oropel con que vendrán envueltos, ni la maquinaria pesada de las relaciones públicas me hagan olvidar que el régimen chino es represor y genocida, que el territorio del Tíbet sigue ocupado y que el holocausto del pueblo tibetano -pacífico, amable y profundo- está lejos de haber terminado. Para documentar lo anterior, recomiendo con entusiasmo la estupenda edición especial de verano de IndigoMedia: Tibet, the truth. Se encuentra en http://www.reporteindigo.com/web/especial/edicionV8/
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.