Ayer, la oficina de la presidencia difundió este mensaje de despedida del presidente saliente de México, Felipe Calderón Hinojosa. No sé si se trate de un hecho inaudito, aunque sin duda el formato y el uso de redes sociales tienen algo de innovadores. En lo personal, me parece una medida acertada y un mensaje adecuado, bien construido. El concepto central es "gracias" y el tono es de melancolía, como corresponde a una despedida "de las buenas" (hay ocasiones en que se despide uno con alegría); la producción estuvo a una rayita de la cursilería, o al menos de la sensiblería, con las tomas de Calderón mirando por la ventana o acariciando la bandera, pero yo diría que al final salió adelante con elegancia. Más allá del hecho de que el contenido era totalmente predecible -creo que en esta característica radica buena parte de su probable efectividad comunicativa- me quedo con la idea de que estamos frente a una iniciativa de comunicación mayormente afor...
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