¿Cómo resistirse a la lectura de una nota con una cabeza así, que además tiene como subtítulo Body art is creating conflict in the workplace ? Yo no pude, y me encontré con información muy interesante. En el número de hoy de Work force Management , Gary Krantz reporta que, de acuerdo con una investigación de la Texas State University, el uso de piercing en los labios, la lengua y otras áreas visibles del cuerpo puede exponer a quienes lo llevan a sufrir las consecuencias de los prejuicios de otras personas. Los investigadores encontraron que la mayor parte de la gente prefiere NO trabajar con alguien que tenga body art a la vista en situaciones que requieren contacto personal con clientes, aún si quienes lo ostentan están calificados para realizar el trabajo. Un dato muy interesante es que, entre los encuestados, incluso quienes llevan este tipo de adornos se mostraron críticos hacia otras personas que también los usan. Hasta ellos encuentran esta práctica de mal gusto (" a li...
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.