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Mostrando las entradas con la etiqueta Ciudad de México

Información y realidad desconectadas

Hay ocasiones en las que a la realidad parece importarle un cacahuate la información que le corresponde.  Embotellamiento en Río Mixcoac ayer a eso de las 15:00 hrs. Velocidad promedio: 10 km. por hora.   

Apuntes, citas, hechos y ocurrencias 42

  La jacaranda asesinada. El 17 de mayo publiqué en Facebook la foto que presento a continuación y el comentario que le sigue. Qué maravillosa muestra de resiliencia y vitalidad. Esta jacaranda, que igual tenía 50 o más años, fue podada casi hasta la raíz, pero no se dejó matar y echó retoños. Es una metáfora de la vida, caraj o, que si se piensa un poco deja una buena lección y hasta alcanza a conmover. A ver cuanto tarda en llegar la mano ecocida del funcionario delegacional, del casateniente idiota o del vándalo que nunca falta para destrozar este pequeño monumento a la vida. Pues bien (¡pues mal! debería decir), el viernes que pasé de nuevo por esa parte de la calle de Gómez Farías, en el corazón de Coyoacán, me encontré con esto: Al final, ese poderoso rasgo de la cultura nacional que hace de la destrucción algo irresistible para tantos mexicanos, sobre todo en su vertiente ecocidio, se hizo presente. Alguien arrancó y pisoteó minuciosamente los retoños de la j...

Comunicación corporativa reality show 9

  Encontré este letrero en el baño de un restaurante de Coyoacán, hace un rato. Me pareció un bonito ejemplo de mensaje chafón, chambón. Los dos “cualquier” sobran, ¿no? Suprimiéndolos, además. te a horras las palabras “tipo” y “de”. Quedaría, entonces, “La persona que sea sorprendida consumiendo estupefacientes…”. Más claro y directo, sin tanto rollo. Pero luego viene un cambio de género: si el sujeto es “la persona”, tendría que ser “remitida”, en femenino. Igual lo dejaron en masculino por tratarse del baño de hombres, digo yo. Y finalmente, el momento cumbre: se le va a remitir a “ las autoridades competentes ”. ¡Ahí está el problema de fondo! ¿Dónde van a encontrar autoridades competentes? ¿Piensan mandar a la persona infractora a Dinamarca, o a Alemania? Porque lo que es aquí, en México, los términos “autoridades” y “competentes” no van juntos. … También en Coyoacán encontré estas señales, en la calle de Gómez Farías. El primer poste, el nuevo, me lleva a pens...

La cultura del abuso

Ciudad de México. Abordas un taxi y es probable que si el conductor te identifica como fuereño te "lleve a pasear" por el camino más largo hacia tu destino, con el propósito de aumentar la cuenta hasta donde se pueda (si es que no se inclina por la practicidad y de plano te asalta). Entras a un restaurante y las sugerencias que te hace el mesero son, invariablemente, los platillos y las bebidas más caros de la carta (sin informarte del precio con oportunidad). Si eres automovilista y pretendes estacionar tu vehículo en la calle, de la nada aparece un "franelero" (personaje nefasto, omnipresente en esta urbe) que lo "cuida" y lo lava por una cantidad determinada; si no aceptas, habrás de atenerte a los daños que pueda sufrir el automovil. Entras a un restaurante y las sugerencias que te hace el mesero son, invariablemente, los platillos y las bebidas más caros de la carta (sin informarte del precio con oportunidad). Si es a un bar a donde llegas y pides ...

La prenda de moda

Las mascarillas cubrebocas se cotizan caro hoy en la ciudad de México. No sé si por la lógica del mercado -ley de oferta y demanda-, por la lógica del abuso vil, por una combinación de ambas o si ambas son lo mismo. A mi colega Bibiana le queda mejor que a mí, evidentemente. Pero lo cierto es que ninguno de los dos disfruta llevando puesto este trozo de tela caliente en la cara.

Crónicas de influenza y trabajo 1

1. Diferentes enfoques ante el problema Ayer tuve que apersonarme en dos de mis empresas-cliente. Digo "tuve que" porque habría preferido no hacerlo. Yo también tengo miedo al contagio y habría estado más tranquilo trabajando desde la seguridad de mi casa, pero estamos en una situación de crisis y cada uno debe hacer lo que tiene que hacer. En la primera de las empresas que visité encontré un control muy estricto de la situación: absolutamente nadie sin mascarillas cubrebocas, no se admitían visitantes cuya presencia no fuera indispensable, se evitaban las reuniones numerosas y la gente por ningún motivo se tocaba. Estuve allí el tiempo indispensable, alrededor de 20 minutos y salí favorablemente impresionado y con una razonable certeza de que si contraía la enfermedad no habría sido en esas oficinas. Unos minutos más tarde, fui requerido para acudir a una reunión imprevista, al menos por mi, en otra compañía. Allí viví el otro lado de la moneda. N-a-d-i-e usaba un cubrebocas...

Inseguridad en la ciudad de México: un remedio que será peor que la enfermedad

El Procurador General de Justicia de la ciudad de México anunció ayer que agentes de la Policía Judicial de esta capital saldrán a las calles con la consigna y la autorización para detener a discreción a automovilistas que consideren sospechosos, con el fin de revisar que los vehículos no tengan reporte de robo y los ocupantes no sean delincuentes. No tengo claro si les dieron algún entrenamiento o al menos parámetros respecto a qué es un sospechoso y cuándo alguien puede considerarse como tal. Tampoco entendí cómo es que determinarán si los ocupantes son o no delincuentes, tarea que me parece que corresponde a los jueces, nunca a simples policías. Me pregunto, además, si ante las recientes evidencias de trabajo en equipo entre miembros de la delincuencia organizada e integrantes de las corporaciones policiacas, los posibles sospechosos -o delincuentes- de unos policías podrán ser otros policías. Me temo que no es una buena noticia. Veo molestias, abusos, extorsiones y un sin fín de pr...

Cortesía en las ciudades

Leo en la entrega de hoy del Daily Stat (Harvard Business Publishing) que Reader's Digest evaluó los niveles de cortesía ( politeness ) en 36 ciudades alrededor del mundo. En cada plaza, reporteros de las ediciones locales de la popular revista hicieron tres pruebas 20 veces cada una. Las ciudades acumularon un punto cada vez que uno sus residentes (1) ayudó a un extraño (el reportero) a levantar del piso hojas de papel que supuestamente se le habían caído; (2) un comerciante daba las gracias después de que se le hiciera una pequeña compra; ; y (3) alguien sujetara la puerta abierta (de las que se cierran solas) como atención a la persona que le seguía en la entrada de un edificio. Nueva York logró la calificación más alta con 80%, seguida de Zurich con 78% y Toronto con 70%. Las ciudades con las marcas más bajas fueron Bombay (32%), Bucarest (35%), y Kuala Lumpur (37%). Como habitante de la Ciudad de México de entrada me llamó la atención que hayamos quedado en el noveno lugar (65...

Verter aguas

Dar cauce a “lo que mi cuerpo no necesitaba” (tomando la frase de la publicidad de All Bran y de Bonafont) en materia de líquidos, desahogar la vejiga o, como expresamos de manera tan simbólica en México, “echar una firma”, en un baño público de Santiago me costó el equivalente a seis pesos mexicanos, según puede verse en el recibo que reproduzco. Esa cantidad me dio derecho a ingresar a los servicios sanitarios ubicados en un subterráneo de una calle del centro, cerca del Palacio de la Moneda, al que entré no sin desconfianza y jalando aire para contar con una reserva de oxígeno en los pulmones en caso de necesidad. Por experiencia pensé que seguramente se trataría de una cámara de gases, sucia, destartalada, nauseabunda. Pero ¡sorpresa! Encontré un baño como de hotel, limpio, moderno, bien ventilado, impecable. Nada como para quedarse a vivir en él, por supuesto, pero mucho mejor que los baños de gasolineras, casetas de carreteras, estadios, escuelas y hasta de algunos restaurantes ...