En días pasados se anunció la firma de un convenio entre la Asociación de Bancos de México (ABM) y el Instituto Federal Electoral (IFE) para que las instituciones bancarias no acepten las credenciales de elector con terminación 03 a partir del 1 de enero próximo. Estos documentos, como sabemos, pierden vigencia para fines electorales en esa fecha, además de que dejan de ser aceptados como identificación oficial para trámites en entidades gubernamentales, y ahora también en los bancos. Con este convenio, la ABM apoya al IFE al ejercer presión sobre los remisos y morosos que no han hecho el cambio, conforme a lo que marca la ley, pero le da una patada en el estómago a un segmento de la clientela de las instituciones financieras. Ante esta situación uno se pregunta: ¿a quién se deben los bancos? ¿Al IFE o a sus clientes? La respuesta es obvia: con o sin IFE los bancos existirían, pero sin clientes, no. ¿Entonces? ¿Por qué morder la mano que te da de comer? Porque el cliente, sob...
Espacio para informar, reflexionar, dialogar y, en ocasiones, desvariar en torno a la interminable serie de conversaciones que constituyen la esencia de las organizaciones.